Un banquero solidario.

19 - Octubre - 2008 por Txema | Noticias Internacionales | | Envia un comentario

Josef Ackermann nació hace 60 años en Suiza, es el banquero mejor pagado de Alemania y el único extranjero que ha dirigido los destinos del Deutsche Bank, el más poderoso e influyente del país. Ackermann ganó en 2007 casi 14 millones de euros, aunque también contribuyó en ese mismo ejercicio a que la institución que preside obtuviera beneficios por casi 6.000 millones de euros.

Pero la alegría del Deutsche Bank y la de su principal ejecutivo llegó a su fin con la crisis financiera mundial. Dado que las entidades financieras alemanas reciben ayuda estatal para sobrevivir en esta difícil coyuntura, el Gobierno germano exigirá a los altos ejecutivos de la banca que limiten sus ingresos hasta un máximo de medio millón de euros anuales. En medio de una amarga discusión entablada por este motivo, Ackermann ha querido dar un inédito ejemplo de generosidad.

Desde las páginas del ‘Bild’, el banquero anunció ayer que renunciará a su millonario bono correspondiente a 2008 en beneficio de los trabajadores, que, según admitió y nadie pone en duda, tienen más necesidad que él. «Son algunos millones», divagó el ejecutivo para evitar concretar cuánto dinero dejará de percibir. «Se trata de una señal personal de solidaridad», justificaba su decisión de dar ejemplo en tiempos de crisis.

El sacrificio de Ackermann fue rápidamente imitado -no se sabe si con el mismo convencimiento- por los tres miembros restantes de la cúpula del Banco y por todos los integrantes del Consejo de Vigilancia, que también tienen derecho a cobrar primas anuales. En 2007, los cuatro miembros del directorio percibieron 33,2 millones de euros entre salarios y primas.

El gesto de Ackermann y de sus colegas fue aplaudido por el ministro de Economía, Michael Glos, quien sugirió que la exquisita familia de los banqueros germanos debía seguir el ejemplo dado por el presidente del Deutsche Bank. El Partido Socialdemócrata, en cambio, calificó el gesto del financiero suizo como un «espectáculo lamentable».

«Banqueros como Ackermann o su antecesor en el cargo se han comportado como si estuvieran jugando un furioso Monopoly y su arrogancia es un insulto para los ahorradores», espetó Peter Struck, el jefe del grupo parlamentario del SPD.

Su colega de los Verdes, Renate Kunast, fue un poco más lejos y pidió al banquero que renunciara completamente a sus ingresos.

Todavía no está claro si el gesto de Ackermann será imitado por sus colegas del Commerzbank, el Dresdner o el Postbank, a quienes el clamor popular hace responsable de la crisis que se ha abatido sobre el país. Ayer los portavoces de los tres bancos guardaron un lacónico silencio.

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