Nueva política de inmigración de la UE.

26 - Septiembre - 2008 por Txema | Noticias Internacionales | | Envia un comentario

El Consejo de Ministros de Justicia e Interior de la UE acordó el marco político para la creación de una «tarjeta azul» para inmigrantes cualificados, destinada a atraer a los trabajadores, técnicos y expertos desde países del tercer mundo. Todavía falta la farragosa tramitación comunitaria para convertir este proyecto en realidad, cuya puesta en vigor se calcula que no se producirá antes del año 2011. Los ministros aprobaron también formalmente el Pacto para la Inmigración y el Asilo cuyo contenido ya se había acordado en la reunión informal de Cannes (Francia) el pasado mes de julio. Este acuerdo, fruto esencialmente de una negociación entre el Gobierno español y la Presidencia francesa, será finalmente ratificado en la próxima cumbre del mes de octubre.

La «tarjeta azul» ofrecerá ventajas prácticas legales a los inmigrantes más capacitados procedentes de países extracomunitarios, que por ahora se dirigen preferentemente a Estados Unidos o incluso Canadá, donde las condiciones para ellos son mucho más simples. El mecanismo europeo es más o menos una imitación de la conocida «tarjeta verde» estadounidense, que permite a los inmigrantes entrar y salir libremente sin llegar a obtener la nacionalidad.

El ministro Corbacho, que encabezó la delegación española, destacó que esta medida forma parte del objetivo de la Unión Europea de «vincular los flujos migratorios al mercado de trabajo», tal como se dice en el Pacto por la Inmigración. Corbacho representa una cara bien distinta de España en los consejos del ramo, después de los años en los que la regularización masiva de inmigrantes despertaba las críticas de los principales socios comunitarios en cada consejo.

El ministro de Trabajo está ya en la misma línea que Francia en lo que respecta a la lucha contra la inmigración clandestina y en la necesidad de un compromiso de los inmigrantes para su integración en las sociedades de acogida.

1 de mayo: Mejores salarios.

02 - Mayo - 2008 por Txema | Noticias Internacionales | | Envia un comentario

Miles de personas desfilaron en todo el mundo en reclamo de mejores sueldos para enfrentar el encarecimiento de la vida y la actual crisis alimentaria mundial, en un Día del Trabajo sin grandes incidentes aunque no exento de algunos actos que degeneraron en disturbios.

En Estambul, la principal ciudad turca, graves enfrentamientos entre fuerzas del orden y manifestantes dejaron ocho heridos y más de medio millar de detenidos.

También en varias ciudades alemanas las manifestaciones degeneraron en disturbios protagonizados por simpatizantes de extrema izquierda saldados con varios heridos, según la policía, que no precisó cifras.

Pero en gran parte del mundo los actos se desarrollaron sin incidentes y centrados en las reivindicaciones salariales para afrontar el alza de los precios de los alimentos.

Más de dos millones de rusos, según cifras oficiales, reclamaron más poder adquisitivo y denunciaron una galopante inflación.

En París, después de cuatro años los dos principales sindicatos franceses, la Confederación General del Trabajo (CGT) y la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT) volvieron a manifestarse unidos.

Escenas similares se dieron en las principales ciudades españolas, aunque la festividad estuvo marcada por la explosión –sin víctimas– de tres bombas en el País Vasco (norte) presuntamente colocadas por la organización separatista armada ETA.

En Colombia también reclamaron mejores salarios, pero el énfasis estuvo en la seguridad de los líderes sindicales, 24 de los cuales fueron asesinados este año.

También la seguridad estuvo presente en los reclamos de italianos y marroquíes: cada año 1.300 personas mueren en Italia en accidentes laborales, mientras que en Marruecos las malas condiciones de trabajo quedaron en evidencia con el incendio de una fábrica el pasado fin de semana que se cobró la vida de 55 empleados.

Los venezolanos participaron en sendos actos, oficialista y de oposición, un día después de que el presidente Hugo Chávez aumentara 30% el salario mínimo y los sueldos de la administración pública.

Los paraguayos tuvieron al flamante presidente electo, Fernando Lugo, al frente del acto por el Día del Trabajador convocado por la Coordinadora de Centrales Sindicales del Paraguay (CCSPy) en Asunción.

‘Terminó la exclusión en Paraguay, terminaron las persecuciones’, exclamó el obispo católico suspendido, que prometió generar empleo cuando asuma la Presidencia el 15 de agosto.

Mientras en Ecuador festejaron la prohibición aprobada por la Asamblea Constituyente de contrataciones laborales a través de terceros, cientos de peruanos marcharon en romería al cementerio para recordar a sus trabajadores mártires.

En México, Brasil y Argentina la jornada careció de fervor. Mientras los mexicanos asistieron a diferentes mitines en el Zócalo, principal plaza capitalina, en Buenos Aires pequeños actos de grupos minoritarios y opositores se distinguieron ante la falta de una convocatoria de la mayoritaria Confederación General del Trabajo (CGT, oficialista).

Por su parte, las principales conmemoraciones en Brasil se dieron en Sao Paulo, donde se priorizó lo festivo a los reclamos por reducción de la jornada de trabajo de 44 a 40 horas semanales.

‘Disminuyendo la jornada, se tendrá más trabajadores’, resaltó en su discurso el ministro de Trabajo, Carlo Lupi, del gobernante Partido de los Trabajadores (PT, izquierda).

En La Habana, un multitudinario desfile bajo la consigna de ‘continuar el camino trazado’ por el líder Fidel Castro y aumentar la producción, estuvo encabezado por Raúl Castro.

Los centroamericanos coincidieron en su mayoría en los pedidos de políticas contra la crisis alimentaria, y en Honduras las consignas destacaron el apoyo a la huelga de hambre iniciada el 7 de abril por fiscales que denuncian corrupción y despidos en el Ministerio Público.

Unos 5.000 costarricenses denunciaron el alto costo de vida, apoyados por el arzobispo de San José, monseñor Hugo Barrantes, que en su homilía pidió ‘pautas de conducta más responsables con los gastos’ ante la escasez de alimentos.

En Asia, tanto en Yakarta, Manila, Bangkok, Tokio, Seúl o Singapur, los reclamos coincidieron con los del resto del mundo: salarios dignos y medidas para combatir la actual crisis y el aumento de la inflación.

La Confederación Sindical Internacional (CSI), el mayor sindicato mundial que dice tener 168 millones de afiliados en 155 países, denunció ‘la falta de soluciones de los gobernantes mundiales’ a la situación actual, donde ‘hay cien millones de personas más que el año pasado que no tienen qué comer’.

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