Largas colas para comprar juguetes.
07 - Diciembre - 2008 por Txema | Consumo y Opinión | | Envia un comentario
Es imprescindible que los padres cubran todas las necesidades de sus hijos, pero no tienen por qué hacer lo mismo con todas sus demandas. La situación económica es mala, así que Sus Majestades de Oriente traerán en sus camellos sólo lo imprescindible esta Navidad. Los regalos más queridos. Por ello, se llegan incluso a producir colas en las puertas de los establecimientos jugueteros para comprar los juguetes más demandados, que se agotan en poco más de media hora.
Es lo que ocurre, por ejemplo, con La casa de Mickey Mouse, explica Desireé Martín, encargada de la tienda de Toys ´R´ Us en Málaga. Es, sin duda, el juguete estrella de esta Navidad. “Llegan del almacén unas cuarenta unidades al día y antes de abrir ya hay padres esperando en la puerta”, asegura.
Valorar los regalos. No sólo porque haya crisis, los expertos aconsejan que los Reyes no traigan todos los regalos que piden los niños. “La sobreabundancia hace que se valore muy poco lo que cuesta regalar un juguete”, explica Javier Madrid, psicólogo y pedagogo. Asimismo, recomiendan a los padres que tengan mucho cuidado con los establecimientos ´chinos´, ya que por ahorrarse unos euros pueden poner en peligro la vida de sus hijos. “Estos negocios suelen vender productos que no pasan controles de seguridad, contienen pinturas no homologadas y tienen piezas pequeñas con las que los niños se pueden atragantar”, insiste Madrid.
La Federación Democrática de Asociaciones de Padres (Fdapa) apela a la responsabilidad de los padres y no teme que no tengan en cuenta las condiciones de seguridad de los artículos que adquieran. Marisol Luque, la recién nombrada presidenta, recomienda, en todo caso, y en caso de necesidad, que sean los propios padres quienes fabriquen con sus manos los juguetes que van a regalar a sus hijos. “Una muñeca de trapo o un tren de madera es fácil de hacer y es una buena salida que supone un menor coste económico”, agrega.
Según un reciente estudio hecho público por la Unión de Consumidores de España (UCE), los malagueños, esta Navidad, tenían pensado reducir el presupuesto de juguetes y regalos, sin embargo, y aunque por el momento sea pronto, como reconocen los propios jugueteros, la crisis no está afectando a las ventas. De hecho, cada vez hay más familias que adelantan sus compras o realizan las reservas con antelación, incluso en el mes de noviembre, bien para dividir gastos o bien, como creen la mayoría de los expertos consultados, para que haya existencia de los juegos elegidos por sus hijos. “Y es una costumbre que, años tras año, vemos cómo va creciendo”, explican fuentes de El Corte Inglés, que han apreciado mayores compras de juguetes tradicionales en detrimento de los tecnológicos.
Juguetes educativos. Elegir el juguete adecuado es más importante y difícil de lo que, a priori, puede parecer. El juego es el primer lenguaje del niño y una forma de expresión natural. El juguete debe servir para que el niño se divierta, pero además puede ser un recurso para aprender a compartir y a respetar a los demás. Los padres no deben, por tanto, obsesionarse tampoco con comprar juguetes que sean educativos, ya que los juguetes deben cumplir las expectativas de entretenimiento que los niños han depositado en ellos.
Los juguetes perfectos son los que se adaptan a la edad de quien lo recibe, ya que con ellos se consigue desarrollar una serie de capacidades: investigar, curiosear o reír. Marisol Luque señala que en un primer tramo de edad, entre los 0 y los 2 años, lo más interesante es que el niño desarrolle su capacidad sensorial con juegos que tengan luces, música, colores… “que ellos puedan palpar, arrastrar y descubrir”, dice la presidenta de Fdapa. En el mismo sentido se expresa Javier Madrid: “A estas edades, los pequeños buscan conquistar el espacio y la autonomía de su cuerpo”.
Van creciendo. Conforme van creciendo, los niños juegan tratando de imitar los roles de los mayores, conquistando su propio mundo. “Hasta los cinco años son muy interesantes los juguetes que sirvan para desarrollar habilidades manuales y entre los seis y ocho años pueden recibir su primera bicicleta”, considera Marisol Luque. En todo caso, es fundamental que los padres aprendan también a jugar con sus hijos, ayudándoles a comprender que el juego sirve para fomentar la participación y el trabajo en equipo, insiste Madrid. Por ello, en caso de que Melchor, Gaspar y Baltasar dejen junto a los zapatos una videoconsola, “es muy importante que se instale en el salón de casa, para que el niño no se aísle en su dormitorio”. “Si está en el cuarto, no sabemos a qué juega ni con quién juega y en el salón, además de que la tele es más grande, es un lugar común de la casa y puede jugar con su familia”, dice Madrid.
Por supuesto, los juguetes no deben fomentar conductas violentas y de un tiempo a esta parte se insiste también en que no promuevan diferencias sexistas. “Si un niño quiere una muñeca no hay que coartar su libertad”, concluye Luque.