La ley de tabaco esta desfasada.

25 - Febrero - 2009 por Txema | Noticias Nacionales | | Envia un comentario

Los vacíos excepcionales que incluye la ley española antitabaco, en vigor desde enero del 2006, esos que conceden al propietario de un bar o restaurante pequeño la opción de permitir o no fumar en su local, se han convertido en un anacronismo jurídico en Europa y en un claro agravio para los empleados del gremio de hostelería que no fuman. Esa anómala excepcionalidad, contra la que la Conselleria de Salut se ha pronunciado de forma reiterada, podría quedar suprimida a corto plazo, tanto por la suma de razones científicas que así lo aconsejan como por el menor temor que ese paso definitivo inspira ahora en el sector hostelero.

Dos nuevos estudios científicos que analizan la evolución de la norma, cofinanciados por Salut, concluyen que la peculiar medida salomónica adoptada por los legisladores españoles en el 2005, para congraciarse con un amenazante gremio de restauración, perjudica a trabajadores y clientes. El empleado –no fumador– de un bar donde se consume tabaco vuelve a casa con un nivel sanguíneo de cotinina (subproducto de la nicotina) equivalente a cinco cigarrillos fumados. Cada día. “Esos trabajadores tienen una salud respiratoria mucho más deteriorada que el conjunto de la población”, afirmó ayer Antoni Plasència, director general de Salut Pública.

Los locales en los que se fuma suponen el 90% de los bares y casas de comida de menos de 100 metros cuadrados de Catalunya. En los de mayor superficie que establecieron zonas restringidas para fumar la situación resulta especialmente tóxica: en el perímetro acotado para el consumo, el humo ambiental del tabaco (HAT) ha crecido el 37% en comparación con el periodo previo a la ley. Las partículas HAT son un carcinógeno (inductor de tumor) reconocido como tal por la agencia de investigación del cáncer de la OMS.

CONSENSO.

Estos argumentos han sido debatidos en la Comisión de Salud Pública del Consejo Interterritorial de Salud –que reúne a todas las comunidades autónomas–, organismo en el que, asegura Plasència, existe “un amplio consenso” sobre la necesidad de que la ley del tabaco extienda la prohibición de fumar a todos los establecimientos públicos. “La Generalitat ha expresado al Ministerio de Sanidad su apoyo a una iniciativa legal que impida fumar en todos los locales de restauración”, dijo Plasència. Ese sector es el único que quedó sujeto a excepciones.

TODOS A UNA.

Los gremios de hostelería de Catalunya aceptarían la medida con una condición: que se aplique al unísono en toda España. La experiencia ajena ha atenuado sus temores. Los países del entorno europeo que disponen de leyes que prohíben fumar sin excepciones –Francia, Italia, Irlanda y Reino Unido–, más Nueva York, que lo hizo en 1995, no han experimentado los conflictos sociales ni las debacles económicas en el sector hostelero que forzaron el texto español, explicó ayer Esteve Fernández, del Institut Català d’Oncologia (ICO), coautor de uno de los citados estudios.

“La ley española ha sido buena en muchos aspectos, pero se hizo a medias y ha quedado corta –dijo Fernández–. El paso que la Administración debe dar ahora es prohibir el tabaco en todo tipo de locales públicos: ya existen suficientes experiencias que avalan que los ciudadanos asumen con normalidad las medidas claras. Que no pasa nada”.

Beneficios a medio plazo, añade Plasència, el sector incluso resultaría beneficiado. “Cuando un restaurante prohíbe fumar –explicó–, no solo no pierde clientes en Italia y Nueva York los ganaron sino que reduce gastos por mantenimiento, seguros, medidas antiincendios y limpieza, además de beneficiar la salud de sus empleados”.

Si se aplicara la prohibición completa de fumar en la hostelería, han calculado los investigadores, los empleados del sector –1.400.000 personas en España– reducirían sus enfermedades respiratorias y los índices de afectados por cáncer de pulmón. “Hemos calculado que se evitaría la muerte prematura, por cáncer, de un millar de trabajadores de hostelería”, indicó Esteve Fernández.

Envia una replica