Gibraltar, base de submarinos nucleares.
28 - Diciembre - 2008 por Txema | Noticias Internacionales | | Envia un comentario
El Gobierno del Reino Unido garantizó por escrito al de España en febrero de 2006 que el caso del submarino nuclear Tireless, que permaneció averiado en Gibraltar casi un año entre 2000 y 2001, no volvería a repetirse.
Ese compromiso se materializó a través de un carta que el entonces jefe de la diplomacia británica, Jack Straw, envió a su homólogo español en Exteriores, Miguel Ángel Moratinos. En la misma, Straw aseguraba que la estancia del Tireless en el Peñón para solventar los problemas de su reactor nuclear había sido excepcional, así como que la colonia británica en ningún caso sería base permanente de reparaciones mayores.
Con este compromiso, el Foreign Office confirmaba lo que de manera verbal ya había trasladado el antecesor de Straw, Robin Cook, al entonces ministro de Exteriores español Josep Piqué.
Desde el intercambio de comunicaciones entre Jack Straw y Miguel Ángel Moratinos, ningún buque de propulsión nuclear ha sido reparado en Gibraltar, por lo que el compromiso de Londres se ha cumplido de forma estricta.
No obstante, el Peñón ha seguido recibiendo la visita de sumergibles británicos y estadounidenses que recalan en la base naval por unos días para realizar tareas de avituallamiento y dar descanso a la tripulación. En este sentido, su sola presencia supone un riesgo potencial para el medio ambiente y la población de la zona.
El primer submarino que pasó por Gibraltar tras el compromiso del Reino Unido fue el Superb, que llegó el 3 de julio de 2006. El año anterior, este buque había tenido varios problemas en su reactor nuclear.
El estadounidense Memphis recaló en la colonia apenas 26 días después. Pertenece a la clase Los Ángeles y lleva misiles tomahawk. En 1979, cuando se encontraba en la base naval de Norfolk, el desprendimiento de un torpedo MK-48 dañó su estructura interna.
En agosto de 2006, dos viejos conocidos, el Trafalgar y el Sovereign, fondearon junto a Gibraltar durante varias horas aunque no llegaron a entrar en el puerto. Según los ecologistas, el británico Vanguard y el americano Toledo realizaron la misma maniobra un mes antes. Ya en octubre, el Superb regresó, pero también realizó el cambio de tripulación en alta mar.
En 2007, la primera visita de un submarino nuclear se produjo el 16 de febrero, cuando el Turbulent, de bandera británica, hizo una visita rutinaria de varios días. Este sumergible fue sustituido apenas una semana después por el Sceptre, otro de los habituales en el puerto gibraltareño.
En abril visitó el Peñón el estadounidense Augusta, y a finales de agosto hizo lo propio el San Juan, con bandera de los Estados Unidos. Coincidiendo con su estancia, el grupo Verdemar denunció que este submarino había tenido dos incidencias graves. Así, su portavoz, Antonio Muñoz, aseguró que sólo unos meses antes había estado desaparecido durante varias horas, así como que en 1998 había colisionado con otro sumergible, el USS Kentucky.
En octubre de 2007, el famoso Tireless cambió de tripulación en aguas de la bahía, y tres días después Gibraltar volvió a recibir la visita del Superb.
En lo que respecta al año que está a punto de finalizar, cinco naves nucleares han pasado por el Peñón. En mayo llegó el USS Florida y seguidamente, de nuevo el Superb, que poco después de abandonar Gibraltar sufrió una importante avería en su sistema de navegación mientras transitaba por el Mar Rojo.
En agosto recaló el estadounidense Dallas y el pasado día 6, el Hartford. El último submarino de esta lista es el Alexandria, que sigue en el Peñón.
Ayer, el diputado nacional José Ignacio Landaluce (PP) anunció que presentará en el Congreso varias preguntas relativas a este asunto, entre ellas si el Gobierno tiene la garantía de que los buques llegan sin problemas en su sistema nuclear; si tiene el compromiso de que será informado en el caso de que un submarino llegue con avería; y si ha analizado la posibilidad de un atentado terrorista en la bahía de Algeciras contra un elemento nuclear.
Por su parte, Agaden acusó al Gobierno de hacer “muy poco por la seguridad de la comarca al permitir el atraque de un nuevo submarino”. Su portavoz, Javier Gil, exigió que España eleve una queja diplomática al Gobierno del Reino Unido para que “esta pesadilla deje de existir en el Campo de Gibraltar”.