Francia deja de producir maíz transgénico.
13 - Enero - 2008 por JM | Consumo y Opinión | |
El movimiento ecologista francés recogió ayer una victoria larga y arduamente trabajada. El Gobierno de París ha decidido activar la cláusula de salvaguarda prevista por la UE para suspender la producción del maíz transgénico Monsanto 810, del que España es el primer productor europeo y Francia el segundo. Conocedor del peso simbólico de la medida, el ministro de Estado y Ecología, Jean Louis Borloo, explicó que la decisión, tomada de forma cautelar, responde a una firme voluntad de situar a su país “en la vanguardia del debate sobre el medioambiente”.
La sensibilidad ecológica del Gobierno ha sido convenientemente incentivada por los ecologistas franceses, que desde hace años han emprendido una feroz lucha contra los organismos modificados genéticamente (OMG). El líder altermundialista José Bové ha convertido este objetivo en el eje de su acción, hasta el punto de haber sido condenado por la justicia por arrancar cultivos de maíz transgénico. El 3 de enero pasado inició una huelga de hambre para forzar la decisión de las autoridades. Ayer abandonó “muy satisfecho” el ayuno, que ha sido seguido por otros ecologistas en 29 ciudades.
Pero su denuncia no ha sido el único factor que ha llevado al Gobierno a actuar. Lo más determinante ha sido un estudio, realizado por un organismo gubernamental, que aporta “nuevos elementos científicos” y plantea serias dudas sobre las consecuencias “medioambientales, sanitarias y económicas” de consumir el maíz creado por el grupo norteamericano Monsanto y que actualmente ya fabrican varias empresas. La variedad tiene su propio insecticida contra un parásito que puede afectar gravemente a la cosecha.
PRINCIPIO DE PRECAUCIÓN.
El Gobierno francés precisa, no obstante, que ha aplicado “el principio de precaución” a la espera de una reevaluación de las condiciones para comercializar el producto por parte de la autoridad europea. Seis países han aplicado la cláusula de salvaguarda de la UE para los OMG, vigente desde 1990. No obstante, en lo que se refiere al maíz, el país pionero fue Austria. En Francia, las variedades transgénicas suponen un 1% del maíz cultivado, mientras que en España el porcentaje alcanza el 20% y en Catalunya llega al 50%.