Cuotas para autónomos con bajos ingresos.
10 - Noviembre - 2011 por Txema | Sin Categoria | | Envia un comentario
Una de las obligaciones fiscales de los trabajadores autónomos es el pago mensual de la contribución que hacen en base a su cotización. En general, se abonan cantidades que pueden oscilar entre los 170 o los 260 euros, aunque esto depende de muchos factores relacionados con la actividad profesional o incluso con el derecho a percibir bonificaciones.
Más allá de esta segunda realidad (que suele ser temporal) el autónomo debe hacer frente a otras responsabilidades, como por ejemplo adelantar el IVA o pagar los servicios de una gestoría para que mantenga al día sus obligaciones con Hacienda. El problema viene cuando estos costes se disparan y el trabajador decide no darse de alta como autónomo, para ejercer su actividad en la sombra, sin declararlo al Estado. Y es que muchos trabajadores que podrían ser autónomos hacen trabajos por los que perciben bajas cantidades, de manera que no les sale a cuenta darse de alta en el registro.
Por este motivo, en algunos blogs y redes sociales se está difundiendo una propuesta interesante: poder ser autónomo por 50 euros. Según esta iniciativa, esta tipología de freelance podría darse de alta aunque tuviera unos ingresos muy bajos, por ejemplo, de menos de 600 euros al año. Este autónomo perdería los derechos de amortizar gastos en sus declaraciones, pero podría trabajar de manera legal, declarando sus ganancias (aunque sean mínimas) al Estado.
Lo cierto es que esta medida todavía parece un cometido utópico. En algunos países, como Reino Unido, los costes para trabajadores autónomos son mucho más económicos, lo que ofrece mejoras garantías para los ciudadanos. Sobre todo en tiempos de crisis. La medida que se propone no es definitiva, ni tan siquiera se ha dado a conocer a los organismos pertinentes, pero es un paso importante que nos permitiría sacar a relucir propuestas productivas para salir de una crisis que está ahogando a medio país. De hecho, la posibilidad de inscribirse como autónomo a un coste más bajo propiciaría la declaración de muchos trabajos que todavía se ejecutan bajo la sobra de la economía sumergida.