Cruzar la frontera en atracciones de feria.
11 - Agosto - 2008 por JM | Noticias Nacionales | |
Cruzar el Estrecho oculto en atracciones de feria se convierte en el objetivo que, cada mes de agosto, al término de las fiestas patronales de Ceuta, pretenden los inmigrantes clandestinos. Todos los años hay quien lo consigue, pero, también todos los años se repiten las historias de decenas de detenidos que ven frustrado su intento de embarcar en el ferry que une la ciudad autónoma con la Península. Los instrumentos, cada vez más especializados que emplean las Fuerzas de Seguridad para la detección de inmigrantes, terminan convirtiéndose en el veto a sus sueños.
Al menos así lo fue para Tarek. Un joven marroquí, natural de Rincón, que ayer era localizado oculto entre los amasijos de hierro y los autos de choque de una de las atracciones. Este inmigrante había conseguido lo más difícil, superar el primer control que realiza la Policía en la feria, registrando uno por uno los camiones que, cargados de atracciones, se dirigen hacia el puerto. Allí, la odisea de Tarek chocó con la tecnología. La máquina de detección de latidos de corazón que montó la Guardia Civil en la explanada portuaria fue metódica. Tras pasarla por el vehículo, cazó a Tarek. Asustado, convertido en «objeto mediático» ante las decenas de periodistas que se congregan para seguir la «operación Feriante», Tarek fue trasladado al furgón en compañía de los demás indocumentados que, como él, habían pretendido servirse de la finalización de las fiestas locales para conseguir una huida a la península sin pasar por el peaje que marcan las mafias.
En Ceuta cada vez resulta más complicado que los inmigrantes alcancen con éxito la Península en el transcurso de esta operación. El freno lo ponen las nuevas tecnologías y la impermeabilización de la frontera del Tarajal, que durante estos días ha mantenido controles férreos impidiendo la entrada de aquellos marroquíes que no podían demostrar un cierto poder adquisitivo. Esta combinación ha frenado el volumen de detenidos de anteriores épocas en las que se superaban los 400 arrestos.
Según la Delegación del Gobierno, al término de la operación se logró la detención de 87 inmigrantes, entre ellos seis menores, un 40 por ciento menos que el año pasado. Los arrestados serán expulsados a Marruecos, salvo aquellos que no sean marroquíes, que deberán ser ingresados en el CETI, que en estos momentos no supera las 500 plazas de ocupación. Curiosamente veinticinco de los detenidos ya estaban en el CETI y, hartos, decidieron probar fortuna.
Mientras, los inmigrantes siguen utilizando las vías clásicas para llegar a España. Ayer fue interceptada la última patera, avistada a unas 12 millas al sur de Alborán. A bordo viajaban 34 subsaharianos, entre ellos tres bebés y cuatro mujeres. A media tarde llegaron al puerto de Melilla. Nada más pisar el suelo de las instalaciones aeroportuarias, los inmigrantes fueron asistidos por miembros de la Cruz Roja, aunque sólo uno de ellos tuvo que ser trasladado al Hospital.