Angela Merkel: “la canciller de todos los alemanes”.
29 - Septiembre - 2009 por Txema | Noticias Nacionales | | Envia un comentario
En la primera rueda de prensa tras la victoria que el domingo le dio un segundo mandato de gobierno de cuatro años, ahora en una coalición conservadora con el Partido Liberal, Angela Merkel lo ha dicho con toda claridad: “seré la Canciller de todos los alemanes”.
“Nuestra brújula será la Economía social de mercado, practicaremos un equilibrio razonable entre quienes generan empleo y quienes trabajan como empleados en esta difícil situación”, dijo. Se mantendrán los contactos con los sindicatos y los salarios mínimos en diversos sectores, y no se tocarán los fondos de la seguridad social para cubrir costos de sanidad, añadió. “Vamos a aprovechar la oportunidad para fortalecer puestos de trabajo, crear nuevos y promover el crecimiento”.
El segundo mandato de Merkel va a ser posible gracias al importante avance registrado por el Partido Liberal (FDP) del abogado gay Guido Westerwelle con una campaña basada en discursos pre crisis de “más mercado y menos impuestos” que han tenido un gran éxito, recibiendo incluso muchos votos del partido de la propia Merkel (CDU) y de sus socios bávaros (CSU), que en conjunto obtuvieron el 33,8%. “Tras la quiebra del neoliberalismo, Westerwelle ha logrado convertir en el gran vencedor de las elecciones (14,6% de los votos), a un partido neoliberal”, constata el Süddeutsche Zeitung.
El discurso de Westerwelle ha excitado a los sufridos contribuyentes de la clase media y media alta que quieren pagar menos, y a algunos sectores empresariales. El Presidente de la Federación de Cámaras de Comercio e Industria (DIHK), Hans Heinrich Driftmann, ya pidió ayer una bajada del impuesto de sociedades y herencias. Los gigantes energéticos EON y RWE van a presionar para que se deshaga el parón nuclear legislado para el 2020, y muchas otras cosas mas, pero el único programa que el país tiene por delante es el de apretarse el cinturón, y eso lo saben todos.
Alemania tiene un agujero de 152.000 millones en ingresos, una deuda de 320.000 millones, agujeros en el sistema de seguros y una economía exportadora con un 26% menos de pedidos. Casi 300.000 puestos de trabajo están en la cuerda floja en los sectores del automóvil y financiero. Una ley constitucional aprobada por la “gran coalición” compromete al futuro gobierno con drásticos recortes presupuestarios para reducir el déficit. En ese contexto, el programa del próximo, y de cualquier, gobierno incluirá drásticos recortes sociales y el discurso electoral en materia de bajada impuestos se amoldará a ese marco. Merkel dijo que se bajarán impuestos, pero mencionó diversas “etapas” en periodos que alcanzarían hasta el 2014, cuando se estima que la crisis puede haber quedado atrás, una manera fina de aparcar el asunto.
Sobre las presiones de los liberales en el futuro gobierno, la Canciller recordó que esta no será una coalición entre iguales, como la anterior. “En este gobierno habrá más Unión”, dijo, usando el término que describe a la alianza CDU/CSU. Todos los partidos, incluso los de derechas, son “sociales” en Alemania. El liberal FDP es el menos social de ellos, pero tendrá que pasar por el tubo. Merkel ha desempolvado la “Economía social de mercado” y no va a renunciar a ella por el FDP.
En la negociación de la nueva coalición, que comenzará la semana que viene, con miras a tener un gabinete para el 20 aniversario de la caída del muro (9 de noviembre), el FDP está en una posición de debilidad, pues no puede amenazar con otra combinación de gobierno, pero los tiempos que vienen no son buenos. Merkel ha conseguido su segundo mandato y la coalición que su partido quería -pues hay dudas sobre si ella no prefería continuar con el SPD-, pero las elecciones han dibujado una oposición ideológicamente más coherente que la anterior, y que tiene la crisis a su favor. “Merkel va a tener enfrente una formación de izquierdas que este país no conocía desde hace mucho tiempo”, señala el conservador Frankfurter Allgemeine Zeitung. Su condición de “Mamá de Alemania” y su partido menguante, van a sufrir serias pruebas en este segundo mandato.