14.400 millones contra el hambre.
11 - Julio - 2009 por Txema | Noticias Internacionales | | Envia un comentario
Por fin los «grandes de la Tierra» tomaron ayer una decisión: destinar 20.000 millones de dólares -unos 14.400 millones de euros- a combatir el hambre en el mundo. El acuerdo lo alcanzaron los líderes de los ocho países más industrializados del mundo y de las cinco economías emergentes, más Egipto -el conocido como G-14-, reunidos junto con los mandatarios africanos invitados a la cita. Fue en la reunión final de la cumbre del G-8, que ha congregado durante tres días a los jefes de Estado y de Gobierno de 39 delegaciones de los cinco continentes en la localidad italiana de L´Aquila.
Con el reconocimiento explícito de que, en el mundo, el número de personas que sufren hambre y pobreza extrema supera los mil millones, los grandes líderes mundiales se comprometieron a «implementar las estrategias de seguridad alimentaria en los países más vulnerables».
Seguridad alimentaria.
Con este fin han comprometido 20.000 millones de dólares para los próximos tres años -EE.UU. aportará 3.000, y Francia, 2.000-. El acuerdo supone un aumento de 5.000 millones sobre la cifra inicial anunciada, y reconoce la necesidad de garantizar la «seguridad alimentaria mundial». Un paso adelante en una cumbre prolija en buenas intenciones, pero tacaña en proyectos concretos.
La seguridad alimentaria mundial es uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio propuestos por Naciones Unidas para ser alcanzado antes de 2015. Thomas Dave, analista político de la Campaña del Milenio en África, valoró para ABC la decisión adoptada en L´Aquila: «Es un paso satisfactorio, pero el problema para combatir el hambre es el de siempre, nadie explica cómo serán distribuidos los fondos durante esos tres años; y sobre todo, no nos dicen si se trata de dinero fresco o son fondos ya existentes que se desviarán de un lado a otro». Por este motivo, Dave solicitó a los signatarios que «aclaren las líneas del proyecto».
Esta cita en L´Aquila empezó con el formato de G-8, y paso en su segundo día al de G-14, para, en su tercera y última jornada, completarse la reunión con varias delegaciones de todo el mundo, entre las que ha figurado España.
Sobre el futuro formato de estas selectas citas, el presidente de EE.UU., Barack Obama, manifestó ayer que «debe ser revisado, con el fin de lograr una mayor fluidez y operatividad… Todo el mundo considera que debe reunir al menor número posible de países, siempre que uno esté incluido». El presidente francés, Nicolas Sarkozy, se inclinó sin dudar por el formato G-14, con el fin de incluir en la reunión anual a las economías emergentes de Asia y América. Alemania e Italia se unieron a la propuesta, con el argumento de que «no se puede excluir a países que representan el 80% de la economía mundial». No compartió la propuesta Japón, partidario de mantener la posición hegemónica del G-8.
Como «fin de fiesta» y coincidiendo con la clausura de la cumbre, unos cinco mil afectados por el terremoto del pasado 6 de abril desfilaron ayer por las calles de L´Aquila. Bajo el lema «Yes, we camp» -«Sí, acampamos»- quisieron mostrar que la atención a las víctimas es prioritaria.